jueves, 2 de abril de 2009

Los experimentos politicos: Monarquia y republica, federalismo o centralismo.

La imposición de un régimen monárquico requiere en las sociedades modernas de todo un aparato de ideologización que lamine al disidente, que reverencie a la institución feudal, y que manipule los elementos más emotivos y primitivos del individuo y los ponga al servicio de la causa. En realidad este modelo comunicacional se aplica en muchos aspectos en el panorama informativo español, pero es en lo referente a la monarquía donde logra sus mayores niveles de evidencia. Al mismo tiempo hace falta correr un tupido velo sobre el pasado en el que hubo una democracia republicana.
Considero que esa operación mediática se basa en tres elementos: El empalago, el silencio y la prohibición.
Empalago Vicente Romano nos detalla en unas líneas gloriosas de su libro “La formación de la mentalidad sumisa” un claro ejemplo de hasta donde pueden llegar los medios en su conformación de la sumisión monárquica. En la televisión se ofrecía una serie sobre las monarquías de Europa para enseñarnos cómo se vive con la tradición

En uno de ellos aparecía la reina Isabel II de Inglaterra pasando revista a la guardia real, con sus vistosos uniformes. El locutor decía: “La reina Isabel es una de las mujeres más ricas del mundo… Posee una cuadra de caballos de carreras con más de 50 hermosos ejemplares, todos de igual color y tamaño… Cada año se gasta más de 3.000 millones de pesetas en el cuidado y entrenamiento de sus caballos.” Y al referirse a las personas que no poseen caballos de carreras el locutor los llama sin ironía ninguna “mortales corrientes”. Al comentario seguía una corta descripción del Hyde Park, el famoso parque de Londres. En ella se decía: “En el HydePark cada cual puede hacer y decir lo que le venga en gana, siempre que no se ataque a la casa real.” Comentario al final del desfile: “Una imagen impresionante… La reina saluda a cada unidad militar… Es de admirar su gallardía, su férrea disciplina.”
El comentarista admira la “férrea disciplina” de la reina como si fuese ella la que tuviera que aguantar los ejercicios inútiles y absurdos de los soldados. Es la misma admiración que ofuscaba a muchos alemanes y españoles cuando descubrían que Hitler o Franco eran abstemios, que no fumaban ni bebían alcohol.
Al autor del programa no le molesta que la reina sea la mujer más rica del mundo. No le importa en absoluto que cada año se gaste en uno de sus numerosos placeres la misma cantidad de dinero que necesitan 6.000 familias inglesas para vivir durante ese mismo espacio de tiempo. No se le ha ocurrido preguntar por qué la reina se gasta más de 3.000 millones en el cuidado y entrenamiento de los caballos. Lo obvio le resulta impensable. Es feliz con que ella sea rica. Tiene la mentalidad sumisa del esclavo. Y no solamente es que ese periodista tenga la mentalidad sumisa del esclavo, es que ese hombre tiene como función inculcarnos la mentalidad sumisa del esclavo y ese medio de comunicación tiene como objetivo inculcarnos la mentalidad sumisa del esclavo.
La monarquía es una
forma de gobierno de un estado (aunque en muchas ocasiones es definida como forma de Estado en contraposición a la República) en la que la jefatura de estado o cargo supremo es:
personal, y estrictamente unipersonal (en algunos casos históricos se han dado
diarquías, triunviratos, tetrarquías, y en muchas ocasiones se establecen regencias formales en caso de minoría o incapacidad o valimientos informales por propia voluntad),
vitalicia (en algunos casos históricos existieron
magistraturas temporales con funciones similares, como la dictadura romana, y en muchos casos se produce la abdicación voluntaria o el derrocamiento o destronamiento forzoso, que puede o no ir acompañado del regicidio)
y designada según un
orden hereditario (monarquía hereditaria), aunque en algunos casos se elige, bien por cooptación del propio monarca, bien por un grupo selecto (monarquía electiva).
El término monarquía proviene del
griego μονος (mónos): ‘uno’, y αρχειν (arjéin): ‘gobierno’, traducible por gobierno de uno solo. A ese único gobernante se le denomina monarca o rey (del latín rex) aunque las denominaciones utilizadas para este cargo y su tratamiento protocolario varían según la tradición local, la religión o la estructura jurídica o territorial del gobierno (véase sección correspondiente).
El estado regido por un monarca también recibe el nombre de monarquía o
reino.
El
poder del rey puede identificarse o no con la soberanía; ser absoluto o estar muy limitado (como es usual en la mayoría de los casos de las monarquías actuales, sometidas a regulación constitucional).

República (del
latín res publica, «la cosa pública, lo público»), en sentido amplio, es un sistema político caracterizado por basarse en la representación de toda su estructura mediante el derecho a voto. El electorado constituye la raíz última de su legitimidad y soberanía. Muchas definiciones, como la de Encyclopædia Britannica de 1911, resaltan también la importancia de la autonomía y del Derecho (incluyendo los derechos humanos) como partes fundamentales para una república. Por extensión, se suele denominar así al Estado que posee dicha organización, aunque muchas otras formas de gobierno se han autodenominado repúblicas siendo en realidad estados totalitarios por ejemplo China, la antigua URSS o Chile bajo el gobierno de Augusto Pinochet.
El federalismo es una doctrina política que busca que una entidad política u organización esté formada por distintos organismos (
Estados, asociaciones, agrupaciones, sindicatos, etc.) que se asocian delegando algunas libertades o poderes propios a otro organismo superior, a quien pertenece la soberanía, (Estado federal o federación) y que conservan una cierta autonomía, ya que algunas competencias les pertenecen exclusivamente.
Modelo de
gobierno basado en que las decisiones políticas se toman desde el gobierno central. Durante el siglo XXI ha estado en declive esta forma de gobierno sobreviviendo sólo en Francia donde ha tenido una gran tradición, así como en varios países latinoamericanos.
El centralismo: viene del latin centra (un solo lugar) lismo (persona), donde el gobierno central está asumiendo competencias antes dadas a los estados federados. Entre los motivos de esta centralización:
La necesidad que tienen los estados de dar servicios a sus ciudadanos que económicamente los territorios federados por sí solos no pueden.
La necesidad de grandes cantidades de
inversiones que exigen un gran porcentaje de recursos, materiales, económicos y humanos y que colapsarían los territorios federados.
La necesidad de hacer una planificación central.
Dentro del centralismo hay dos clases de centralismo
Centralismo puro: Es en la que el ejercicio de las competencias del órgano central se lleva a cabo de forma exclusiva y total.
Centralismo desconcentrado
Es cuando todo esta basado en la decision de un cuerpo administrativo o de una persona.

1 comentario:

  1. muy bueno !! sin embargo refiriendonos a nuestro sistema, me gustaria saber donde surge es decir el origen, se que tiene en Francia su origen pero USA tambien lo implanto entonces Mexico lo adopta ? es decir mexico y el resto de Latinoamerica su origen (sistema politico) es tomado de USA y Francia ? si alguien me puede dar mas detalle y explicación lo agradezco.
    adjunto mi correo: rgray4272@gmail.com o rgray4272a@hotmail.com

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